lunes, 24 de abril de 2017

LA CORRUPCIÓN EN PEMEX

Nadie quiere decir en voz alta lo que para algunos es un escándalo palaciego: la confrontación entre dos secretarios de Estado, Luis Videgaray de Hacienda, y Pedro Joaquín Coldwell de Energía, con el director de Pemex, Emilio Lozoya. Los temas son variados: mala gestión en Pemex y corrupción. Hay incluso una investigación sobre funcionarios de la empresa por presuntas ilegalidades, como comisiones multimillonarias por entrar a la licitación petrolera, o pagos para conseguir citas con Lozoya. La tensión se ha venido acumulando desde hace varios meses, y se escuchan reclamos y molestias con el director de Pemex.
Desde hace tiempo Lozoya enfrenta problemas con Videgaray, quien lo acercó al equipo de campaña de Peña Nieto en 2012. Funcionarios dijeron que Videgaray se quejaba por el desorden en Pemex que había causado, por ejemplo, la caída en la producción. La explicación en la empresa es que bajó porque Hacienda le quitó recursos a Pemex para producir. Las confrontaciones entre los dos por ese diálogo de sordos no disminuyeron, y se reflejaron en reuniones de gabinete. Esto, sin embargo, era sólo parte de los problemas.
Uno mayor es el de la corrupción. Varios inversionistas mexicanos y extranjeros se han quejado en los últimos meses de abusos por parte de mandos en Pemex. Funcionarios federales dijeron que el secretario de Energía investigó denuncias de que uno de los colaboradores más cercanos a Lozoya le pidió siete millones de pesos a un empresario petrolero mexicano para conseguirle una cita con el director de Pemex.
Otro caso se dio el año pasado, cuando representantes de una empresa petrolera texana estuvieron en Pemex para preguntar detalles sobre la Ronda Uno de la Reforma Energética. Les pidieron 20 millones de dólares, dijeron personas que hablaron con los inversionistas. Los petroleros se negaron y dejaron de interesarse en los campos que se pondrían a subasta meses después.
La investigación en la Secretaría de Energía conduce a la oficina del coordinador ejecutivo de la Dirección General, Froylán Gracia, que es muy cercano a Lozoya. Sin embargo, dijo un funcionario de Pemex, la oficina de Gracia no está en posición para manejar la agenda de Lozoya, y su área de competencia escapa de la posibilidad de influir en la agenda. Las acusaciones de corrupción en Pemex son diversas y han ido aflorando por goteo.
Uno de los casos más publicitados fue hace pocas semanas, cuando después de que se publicaran fotografías del director de Procura y Abastecimiento, Arturo Henríquez Autrey, en una casa de playa del propietario de Oceanografía, Amado Yáñez Osuna, en 2013, renunció. Hernández Autrey dijo que fue una reunión de amigos –antes que existiera incluso Procura–, y que en ningún momento hubo intención de proteger al empresario petrolero, que a principio de ese año había sido acusado por Lozoya de un quebranto a Pemex por cinco mil millones de dólares.
La fotografía fue entregada a la prensa por Martín Díaz, quien era el segundo socio importante de Oceanografía, y que escapó a Miami para evitar un proceso judicial en México. La salida de Hernández Autrey no detuvo las cosas. La PGR recibió información de que Yáñez Osuna llegó a pagar en cheque varios millones de pesos a funcionarios de Pemex para que repartieran entre sus superiores. No se sabe si se comprobó la veracidad de esos documentos o si fueron incorporados al expediente.

Oceanografía parece ser uno de los mejores ejemplos de lo que sucede en Pemex. Según la información que entregó Yáñez Osuna al entonces procurador general Jesús Murillo Karam, antes de que Pemex denunciara a Oceanografía, un alto funcionario de Pemex que dijo ir en nombre de Lozoya, le dijo que para evitar la acusación, tendría que asociarse con un banquero mexiquense.
Yáñez Osuna aceptó el trato para salvar a su empresa, pero cuando le llevaron el documento de la cesión de acciones, descubrió que no sería un paquete minoritario, sino que le entregaría la compañía a cambio sólo de no ir a la cárcel. Personas con conocimiento de esa reunión dijeron que la amenaza a Yáñez Osuna era que o vendía, o habría consecuencias. No vendió y la PGR, por petición de Pemex, inició un proceso judicial en su contra. Actualmente el empresario se encuentra preso.
Oceanografía no es la única empresa en la que se ha visto involucrado el director de Pemex. Recientemente se difundió un audio en el cual hablaba con el director de OHL para México, José Andrés de Oteyza, para ayudarle a resolver negocios pendientes con la CFE. Aunque en ese audio no hay indicios de corrupción, el conflicto de interés era claro. Hasta agosto de 2012, cuando se incorporó a la campaña presidencial, Lozoya había sido miembro del Consejo de Administración de esa empresa.
Un funcionario de Pemex desestimó las acusaciones que imputan a Lozoya y a una parte de su círculo íntimo. “Se han lastimado muchos intereses”, agregó. “Sólo el año pasado, los ‘coyotes’ dejaron de ganar unos 29 mil millones de pesos”. A las sospechas de corrupción se le suman los conflictos con Videgaray y Joaquín Coldwell, que arrojan luz a la confrontación con Lozoya, y las imputaciones que le hacen. El tema tiene claramente dos caras, donde se mezclan asuntos éticos y legales con diferencias políticas. ¿Qué sucederá? Lo determinarán las investigaciones. Por lo pronto, Lozoya mantiene, en lo político, el apoyo presidencial.

LA IMPORTANCIA DEL PETROLEO EN MÉXICO

Desde que México ingresó al mundo de la globalización en el año de 1986, situación que se dio cuando nuestro país fue aceptado en el Gatt, todo empezó a cambiar, se liberó la actividad comercial e iniciamos una etapa de grandes transformaciones, no sólo en México, sino en todo el mundo. Lo anterior se venía contemplando desde el sexenio de Luis Echeverría Álvarez, en dicho período (al inicio del mismo) aparece en nuestra economía el problema de la inflación, cierra su sexenio con crisis en el campo (se expropian tierras en el Valle del Yaqui, Sonora). Llega el sexenio de José López Portillo y de entrada se establecen acuerdos con el sector empresarial, con el propósito de cambiar la imagen del gobierno, buscando que nuestra economía creciera, que los problemas generados en el sexenio anterior (choques frontales con el sector empresarial) se corrigieran y nos ofrecen un cambio en estructuras y se colocan en el gabinete supuestamente a los mejores hombres del momento. Pero qué tiene que ver todo lo anterior con el petróleo, bueno, este producto conocido como el oro negro, de la noche a la mañana en el sexenio de López Portillo, se convierte en la palanca de despegue y crecimiento para México, hasta nos dijo en su momento, preparémonos para administrar la riqueza derivada del petróleo. Efectivamente, fluyó riqueza, los precios del crudo subieron hasta llegar casi a los 34 dólares por barril, cuando éste había estado en ocho dólares. Al inicio del sexenio se designó como director de la estatal Pemex a una persona experimentada y conocedora en materia de exploración, perforación y extracción del petróleo, al ingeniero Jorge Díaz Serrano, hombre conocido y de confianza de López Portillo. Se consideró que con dicha designación realmente la administración de ese organismo sería la mejor y los resultados esperados llegarían. Desgraciadamente los demás países exportadores, organizados en la OPEP, de primas a primeras decidieron invadir el mercado con petróleo, y oh sorpresa, al final del sexenio los precios se caen, destituyen al director porque se opuso a seguir sosteniendo los precios altos de nuestro petróleo y todo cambió para nuestro país, a grado tal que nuestra economía se vino abajo, se estatiza la banca, y por tanto se generan grandes problemas, alta inflación, devaluación y crisis financiera. Llega el gobierno de la Renovación Moral (Miguel de la Madrid) y una vez más, a remar contra la corriente, y como digo al inicio de esta nota, ingresamos al mundo de la globalización, se libera el comercio, nos invaden importaciones de productos chatarra (aparecen por doquier empresas importadoras diversas, ofreciendo productos varios todo a cinco pesos), por tanto, fuga de divisas en base a las grandes importaciones, y la liberación comercial más que beneficiarnos nos perjudica, y los problemas inflacionarios y devaluatorios se incrementan, y dicho sexenio cierra con una inflación de 159.7 por ciento y una devaluación considerable. Sólo el petróleo y muy a pesar de que los precios no eran altos en ese momento, siguió siendo el sostén de las finanzas públicas del gobierno federal, ya que el régimen fiscal establecido para Pemex, convierte a este organismo en un rehén de la contribución tributaria, por tanto, asegura ingresos y retrasa una adecuada política fiscal, que permita a este organismo ser autosuficiente y evitar el gran endeudamiento que a la fecha nos tiene sumidos, generando con esto, grandes problemas en su infraestructura, frecuentes accidentes en las líneas de conducción de los combustibles, refinerías totalmente obsoletas, refinación insuficiente, a grado tal que a la fecha importamos gasolinas, lo cual nos impide tener acceso a combustibles baratos y de gran calidad. El oro negro es tan importante para todos los países (sean desarrollados o no), que podemos darnos cuenta de todos los grandes intereses que giran alrededor de este energético, los grandes conflictos bélicos actuales (Iraq, Libia, Irán, entre otros), son consecuencia de querer poseer el dominio de este producto. En consecuencia, en el mercado petrolero hemos visto cómo en forma constante la fluctuación del precio del barril del crudo ha sido determinante en el poder financiero y político de las grandes potencias, a su vez, países productores de petróleo siguen careciendo de grandes beneficios y su población se debate en la pobreza, (ejemplo de esto varios países de África, que tienen en su subsuelo grandes riquezas petroleras), pero sobre la tierra grandes carencias. Volviendo a México, diremos que desde la expropiación petrolera, la paraestatal ha sido generadora de empleos, de grandes ingresos para el Estado Mexicano, ha dado para enriquecimiento de líderes y hombres encumbrados en la política, pero hasta la fecha, y muy a pesar de que se nos dice que el petróleo es nuestro, cada mes las gasolinas suben de precio, todos los días nos damos cuenta de que en los expendios se nos entregan litros de novecientos y los "ganones" de la importancia del petróleo en la economía de México, sólo ha sido beneficio para unos cuantos. Este sexenio que está por terminar, ha tenido la fortuna de la alza desmedida en el precio del barril, lo cual le ha generado grandes excedentes en las finanzas públicas, beneficiados han sido todos los estados de la república, sin embargo muchos de esos excedentes han sido destinados al gasto corriente y no al desarrollo de obras de infraestructura. Pemex sigue súper endeudado, se habla de una deuda de1,600 millones de pesos, sigue con un régimen fiscal que lo aprisiona y no le deja los recursos suficientes para crecer y cambiar sus activos fijos, mejorar sus procesos productivos, dar mejor mantenimiento a las plantas refinadoras y eso sigue provocando grandes accidentes y gran contaminación ambiental, bajita la mano, se ha endeudado más vía los Pidiregas, lo cual indica que cada día hay mayor participación privada en dicho organismo y que nos espera en el futuro inmediato, creo que es el momento de que efectivamente el famoso ORO NEGRO, se convierta para México en un gran detonante del verdadero cambio económico, manejado con responsabilidad y ética.

INFLUENCIA EN LA SOCIEDAD DEL PETROLEO

La sociedad de hoy en día tiene una fuerte dependencia al petróleo. Desde mediados del siglo XX se empezó a utilizar y a medida que avanzaron los años, el consumo de éste fue cada vez mayor. En la década de los 60 la economía de los países desarrollados ya presentaba una fuerte dependencia de este preciado combustible. A lo largo de los años se han producido aumentos significativos del precio del barril de petróleo, lo cual ha provocado alteraciones en el mercado. El problema del sistema capitalista es que la economía “cuelga de un hilo” y ese “hilo” es el petróleo. Toda gira alrededor de éste. La mayoría de transportes, ya sean marítimos, terrestres o aéreos funcionan con petróleo. Esto quiere decir que cuando la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) sube el precio del barril, la economía de todo el mundo se ve afectada de una manera muy directa. O en el caso más extremo, si la OPEP “cierra el grifo” (deja de suministrar petróleo), o si se produce una huelga de transportistas como la sucedió el pasado año, la economía se paraliza. Si se cortase el suministro de petróleo durante una semana se produciría un caos total ya que no llegarían las mercaderías a los diferentes establecimientos, la gente no podría ir a trabajar, las fábricas no podrían producir ya que no les llegarían las materias primas, etc. Es por eso que a raíz de la crisis de 1973 se intentó reducir la dependencia del petróleo. Lo que se pretende es encontrar energías alternativas al petróleo ya que éste no es infinito y en pocos años se acabarán las reservas. Causas del aumento del precio del petróleo. EEUU ha devaluado (reducir el valor de tu moneda respecto el valor de la moneda extranjera, mediante los bancos) el $ y el barril de petróleo se paga en $. Por lo tanto, necesitamos más dólares para comprar 1 barril de petróleo. Los países productores de petróleo no aumentan la producción del crudo(petróleo) porque si aumentan la oferta y disminuyen el precio no les sale a cuenta. Hay elevados impuestos sobre el petróleo. Cada vez hay más dificultad para extraer el crudo de los países productores en condiciones óptimas de rentabilidad. Los países emergentes ósea en desarrollo aumentan el consumo del petróleo ejemplo China. Guerras entre países exportadores de petróleo. Consecuencias del aumento del petróleo: • Al aumentar el precio del petróleo aumentará también la inflación ya que el transporte se habrá encarecido. • Las familias deberán apretarse el cinturón ya que les será más caro utilizar el coche. • Disminuirá el ocio en las familias, ya que será más caro viajar.